lunes, 16 de junio de 2008

Una sincera despedida

Soy vecino de este mundo por un rato, y hoy coincide que también tú estas aquí.Coincidencias tan extrañas de la vida.Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio… y coincidir.






Nunca digo adiós a nadie. Nunca dejo que las personas más cercanas a mí se vayan. Me las llevo conmigo adonde vaya.





Los recuerdos construyen un camino que llega hasta el corazón y logra que los amigos siempre los sienta uno muy cerca, aunque en realidad estén muy lejos el uno del otro.



No te pongas triste ante una despedida. Una despedida es necesaria para volver a reencontrarse. Y un reencuentro, después de un momento o después de toda una vida, es algo inevitable si somos amigos de verdad.





¿Por qué solo se tarda un minuto en decir hola, y toda una vida en decir adiós?
David Parreño Ruiz

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso mismo...


Adiós a todos.



Ros Martínez 4ºA

miiRiiam dijo...

Es una forma diferente de despedirme de la clase. Se os echará de menos.

miiRiiam dijo...

Bueno el comentarioo de miiriiaam soy yo, David.

A. Carrillo dijo...

Bueno, David, digo Miriam, ¿o es David Miriam o Miriam David? ¡Qué lío, madre mía!

Está todo muy bien, pero que muy bien y muy bonito.

David, échale un vistazo a la última entrada y apúntate con el Blog, para que no se me olvide. ¡Genial!

Anónimo dijo...

Bueno... Adios... mejor dicho Hasta luego ;) jejeje



Juan Alarcón Navarro