Nunca digo adiós a nadie. Nunca dejo que las personas más cercanas a mí se vayan. Me las llevo conmigo adonde vaya.

Los recuerdos construyen un camino que llega hasta el corazón y logra que los amigos siempre los sienta uno muy cerca, aunque en realidad estén muy lejos el uno del otro.

No te pongas triste ante una despedida. Una despedida es necesaria para volver a reencontrarse. Y un reencuentro, después de un momento o después de toda una vida, es algo inevitable si somos amigos de verdad.

¿Por qué solo se tarda un minuto en decir hola, y toda una vida en decir adiós?

David Parreño Ruiz


5 comentarios:
Eso mismo...
Adiós a todos.
Ros Martínez 4ºA
Es una forma diferente de despedirme de la clase. Se os echará de menos.
Bueno el comentarioo de miiriiaam soy yo, David.
Bueno, David, digo Miriam, ¿o es David Miriam o Miriam David? ¡Qué lío, madre mía!
Está todo muy bien, pero que muy bien y muy bonito.
David, échale un vistazo a la última entrada y apúntate con el Blog, para que no se me olvide. ¡Genial!
Bueno... Adios... mejor dicho Hasta luego ;) jejeje
Juan Alarcón Navarro
Publicar un comentario